Si le fascinan la arquitectura y la historia, el casco antiguo de Graz es una ruta ideal. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, el centro histórico de la ciudad es una auténtica obra maestra urbana, donde conviven en perfecta armonía estilos arquitectónicos que abarcan desde el gótico y el Renacimiento hasta el barroco, el clasicismo y el modernismo vienés. Pasear por sus calles es como adentrarse en un laberinto encantador: estrechas callejuelas que se entrelazan formando un entramado singular, para luego abrirse de forma inesperada a patios escondidos, llenos de historia y carácter. Cada esquina guarda un secreto, cada fachada narra un fragmento del pasado. Durante el recorrido, no solo admirará la belleza arquitectónica del lugar, sino que también conocerá las historias de emperadores, reyes, archiduques y otras figuras ilustres de esta ciudad.

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El Schlossberg es la colina más emblemática de Graz, pero también es el lugar donde todo comenzó. Desde lo alto no solo se contempla la ciudad, se respira su historia. Aquí nació Graz, desde aquí se gobernó y, sobre todo, se defendió. Tanto es así que la fortaleza del Schlossberg figura en el Libro Guinness de los Récords como la más inexpugnable de todos los tiempos. Sus murallas, de más de 20 metros de altura, resistieron los ataques de los otomanos y las tropas napoleónicas. Su diseño, obra del arquitecto italiano Domenico dell’Allio en el siglo XVI, es una muestra magistral de la ingeniería militar del Renacimiento. El apego de los habitantes de Graz fue tan profundo que, cuando la fortaleza fue desmantelada, compraron con sus propios fondos las dos torres más queridas: la Torre del Reloj y la Torre de la Campana, hoy símbolos indiscutibles de la ciudad. Hoy en día, el Schlossberg ha dejado atrás su función defensiva para convertirse en un pulmón verde y en uno de los lugares de recreo favoritos tanto de los habitantes como de los visitantes. Subir a la cima —ya sea a pie, en funicular o por ascensor— no solo ofrece una de las vistas más impresionantes de Graz, sino también la oportunidad de conectar con su pasado, su paisaje y su alma.

Con alrededor de 60.000 estudiantes repartidos en ocho universidades, Graz late al ritmo de la juventud, el conocimiento y la creatividad. En el corazón académico de la ciudad se encuentra la Universidad de Graz, fundada por los jesuitas en 1585. Es la segunda universidad más antigua de Austria, la más grande de Estiria y una de las instituciones educativas más prestigiosas del país. Nuestro recorrido comenzará frente al majestuoso edificio principal, donde la historia se respira en cada piedra. Pasearemos por sus pasillos llenos de tradición y cruzaremos un sereno patio interior que nos conducirá a uno de los mayores tesoros del campus: la biblioteca universitaria. Allí se conserva una joya excepcional: el libro más antiguo del mundo. Pero la vida universitaria no se limita a las aulas. Caminaremos hacia la Zinzendorfgasse, una animada calle repleta de cafés, donde el bullicio de los estudiantes, los debates y las risas llenan de vida el ambiente. Y antes de concluir el recorrido, haremos una visita especial: la Iglesia Universitaria, uno de los templos más antiguos de Graz, símbolo del estrecho vínculo entre educación, cultura y espiritualidad que caracteriza a esta ciudad.

En Graz la historia y la modernidad se entrelazan con una naturalidad sorprendente. Desde 1999 el casco antiguo forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y en 2011 la ciudad fue reconocida por la misma institución como „Ciudad del Diseño“. Dos títulos que reflejan el alma ecléctica y vibrante de esta ciudad austriaca. Aquí, los tejados de tejas rojas y las iglesias góticas y barrocas conviven armoniosamente con arquitectura contemporánea y proyectos creativos e innovadores. Un lugar donde el diseño no solo se observa: se vive. Cada rincón invita a descubrir, a detenerse, a inspirarse.

Graz alberga una amplia variedad de festivales a lo largo del año, que reflejan su diversidad cultural y su espíritu creativo. Destaca el steirischer herbst, el festival de arte contemporáneo más antiguo de Europa, conocido por su enfoque vanguardista y provocador. También se celebran festivales dedicados a la música barroca, el jazz, la música electrónica, el cine austríaco, el arte callejero y muchos otros. Sea cual sea su interés, es muy probable que durante su visita coincida con alguno de estos eventos, lo que hará su experiencia en Graz aún más enriquecedora.

El patrimonio cultural de Graz aún refleja sus vínculos históricos con España. Durante siglos, las casas reales de Austria y España —dos ramas del poderoso linaje de los Habsburgo— compartieron mucho más que la sangre: compartieron ideas, religiosidad, arte y saberes. Los nobles viajaban entre cortes, se casaban, y con ellos circulaban estilos arquitectónicos, valores espirituales y una visión común del poder y la cultura. En este recorrido descubriremos cómo aquella estrecha relación dejó su marca en Graz. Visitaremos monumentos y exploraremos rincones donde aún resuenan los ecos de aquella profunda alianza. Desde las influencias en la arquitectura hasta las huellas en la educación y la vida religiosa, la presencia española sigue viva en la ciudad, esperando ser redescubierta.

A las afueras del bullicioso centro de Graz, en el oeste de la ciudad, se alza el imponente castillo de Eggenberg, la joya barroca de la región y, desde 2010, orgulloso integrante del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Curiosamente, el diseño del palacio se inspiró en el antiguo Alcázar de Madrid. Así, para sorpresa de muchos, en Graz encontrará un recuerdo poco conocido de la historia española reflejado en esta joya arquitectónica. Pero Eggenberg no es solo un palacio: es una visión del universo transformada en arquitectura. Cada sala, cada detalle, forma parte de un simbólico modelo del mundo según la cosmovisión del siglo XVII. Pasear por sus salones de representación —decorados con auténticos tesoros, como las piezas de los gabinetes indianos— es como viajar en el tiempo hacia una época de esplendor, misterio e ilusión. La antigua capilla del palacio, una delicada obra maestra del arte gótico, cautiva con su belleza serena. El jardín inglés invita a recorrer sus senderos sombreados, a detenerse junto al montículo de rosas que embriaga con su fragancia, mientras pavos reales deambulan con majestuosa tranquilidad. Y la experiencia no termina ahí: el recinto del palacio alberga tres museos más —la Galería Antigua, el Museo Arqueológico y el Gabinete de Monedas— que completan una visita inolvidable.

Graz es, en muchos sentidos, una ciudad eslava. Incluso su nombre lo revela: Graz proviene del eslavo Gradec, que significa “pequeño castillo”. Esta simple palabra es la puerta de entrada a una historia profunda y fascinante que, con demasiada frecuencia, pasa desapercibida. Ubicada en una región fronteriza, Graz ha sido durante siglos un lugar de encuentro entre culturas. Su historia está marcada por un constante intercambio con el mundo eslavo —y no solo en el lenguaje. Topónimos, apellidos, platos típicos y tradiciones conservan la huella de generaciones de hablantes eslavos que se establecieron aquí y dejaron su impronta en la vida de la ciudad. En este recorrido exploraremos esa dimensión menos conocida de Graz. Seguiremos los pasos de quienes llegaron desde tierras de lenguas eslavas; personas que trajeron consigo sus idiomas, saberes, oficios y costumbres, y que, en silencio, también ayudaron a dar forma al alma de esta ciudad.

Nuestro recorrido comienza en Bruck an der Mur, una encantadora ciudad enclavada en el impresionante paisaje montañoso de Estiria. Dos ríos y tres valles se encuentran aquí, lo que convierte a la ciudad en un verdadero punto neurálgico de la región. Un paseo por el centro revela elegantes casas burguesas y una historia fascinante: Bruck fue en su día un importante centro comercial y de transporte. Uno de los mayores atractivos arquitectónicos es sin duda la Casa Kornmesser, un joya del gótico situada en plena plaza principal.

Tras disfrutar del ambiente urbano, nos dirigimos a la naturaleza: al famoso Grüner See (Lago Verde). Su agua cristalina y de un verde esmeralda casi mágico deja sin palabras. Este efecto de color se debe a la combinación de la luz, el agua pura del deshielo y el fondo claro de roca – una imagen que permanece en la memoria.

Bruck an der Mur

Lago Verde

Estiria invita a descubrir sus tesoros a través de rutas temáticas que conectan encantadores pueblos, pequeñas ciudades llenas de historia y paisajes naturales dignos de una postal. Entre las más destacadas se encuentran:

Imponentes castillos como RiegersburgHerberstein o Kornberg no solo dominan el horizonte, sino que también custodian las historias de las familias nobles que los habitaron.

Las pequeñas fábricas artesanales —de chocolate, sidra, cerveza, licores o jamón— ofrecen experiencias auténticas donde la tradición se combina con la innovación. Y entre colinas y caminos rurales, los pueblos pintorescos esconden joyas artísticas inesperadas que le sorprenderán y cautivarán.

Estiria del Oeste

Estiria del Norte

Fotos: castillos diferentes

Si necesita desconectar, nada mejor que dejarse llevar por los senderos que serpentean entre prados, bosques y cascadas escondidas. El aire es puro, y el murmullo del agua y el susurro de las hojas al viento sustituyen al bullicio de la ciudad. Pequeños paseos o largas caminatas: usted marca el ritmo. Lo importante es regalarse ese tiempo, respirar profundamente y dejar que la naturaleza haga su magia.

Fotos: Stefanienwarte, Cañon Rettenbachklamm en Graz